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miércoles, 15 de septiembre de 2010

La selección de personal equivocada

En relación al post “Humildad, voluntad y anchas espaldas” publicado en Blog de Manuel, Antón me traslada una reflexión acerca de la costumbre de incorporar directivos antes de tener definido el puesto (Gracias, Antón), lo que genera, en muchos casos, el error de contratar a personas que no son idóneas.

Cierto. A veces ves trabajar a una persona, la sigues profesionalmente durante un tiempo y piensas que te gustaría que colaborara en tu empresa, pero no resuelves para qué y con quién. Si se dan las condiciones para incorporarse y no has resuelto esa definición del puesto, probablemente se fracasará.

Para evitar esos desajustes, basta con ser objetivo, evitando ofuscaciones, manías u obstinaciones, evaluar adecuadamente, definir primero el puesto o decidir previamente el cambio de personas (imagen incorporada posteriormente; fuente pixabay).

martes, 14 de septiembre de 2010

Es demasiado bueno

En este tiempo de incertidumbre, pretendía cambiar de puesto a uno de sus directivos. ¿Fracasó en los objetivos económicos y financieros asignados? No. En los últimos años había transformado su centro de actividad, pasando de números rojos a positivos, ganándose el respeto de colaboradores, clientes y proveedores. Entonces ¿Cuál era el problema? - Es demasiado bueno -. ¡Ah! Había escuchado esa frase en más de una ocasión. Se me vino a la cabeza la etapa de Del Bosque al frente del Real Madrid. Lo ganó todo, pero no era la imagen que Florentino quería y lo destituyó, comenzando el declive de su primera era.

Cree mi interlocutor que para cambiar una empresa con decentes resultados en una portentosa se requiere de un temperamento excepcional, un directivo ególatra que gobierne la ofensiva empresarial. Pienso que en los tiempos que corren, está equivocado. En este cambio de época se empiezan a destilar perfiles directivos con una mezcolanza o amasijo de sincera humildad, intensa voluntad, bravura, reconocimiento a terceros y unas grandes y cálidas espaldas para acarrear con los errores suyos, del equipo y de otros, como los del propio consejo de dirección (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

lunes, 13 de septiembre de 2010

Maniático, desequilibrado, lunático o psicópata

¿Alguna vez has pensado que tal o cual directivo es un maniático, desequilibrado, lunático o psicópata? Confieso que yo, después de analizar las pautas de conducta en una reunión, entrevista o desarrollo de un proyecto, sí lo he considerado.

Son personas que te intentan seducir con su presunto encanto hipnotizador, enmascarando su verdadera naturaleza con maestría. Van destruyendo las vidas de las personas que les rodean, sean colaboradores, clientes o proveedores, sin la más mínima compasión o remordimiento.

El problema es que está demostrado que muchos de los ejecutivos psicópatas que pululan por el mundo terminan convirtiéndose en asesinos de proyectos empresariales y, por derivación, familiares o individuales, cuando no de personas (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

jueves, 26 de agosto de 2010

Tal vez, ni lo uno ni lo otro

En el cambio de época en el que estamos inmersos, algunos ejecutivos y empresarios hechos a sí mismos, autodidactas, se encuentran necesitados de un intenso reciclaje formativo, pero les cuesta reconocerlo y se parapetan en que su otrora buen olfato e instinto les sacará del atolladero en el que se encuentra su empresa. Otros se pasan tres pueblos y se ponen a realizar una carrera universitaria o un máster en el extranjero.

Tal vez, ni lo uno ni lo otro. Sería necesaria una formación específica sobre el cambio en todos los aspectos que supone la crisis, las corrientes de gestión comercial que pueden resultar exitosas hoy, el trato hacia las personas internas y externas a su organización, la importancia del medioambiente y la tan teorizada y escasamente practicada ética en los negocios. Tampoco se debe dejar a un lado esa enseñanza vía on line, como complemento a las sesiones presenciales (foto de imagenes-gratis.net).

lunes, 9 de agosto de 2010

Retener la objetividad y la perspectiva

Joseph L. Bower, profesor de Administración de Empresas de Harvard Business School, define a un “líder-inside-outside” como: 

“un ejecutivo que se desarrolló dentro de una empresa, pero que de alguna manera no se cree todo lo que dice la empresa y retiene la objetividad y la perspectiva de lo que está pasando en el mundo, y entiende la necesidad de que haya un cambio en la empresa”. 

  Imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Espantada ejecutiva

Te dejo el link al artículo de businesswek “Top Managers Are Quitting, Without a New Job”, donde Jena McGregor escribe acerca de los altos ejecutivos que renuncian a sus trabajos, sin disponer de un nuevo empleo que les garanticen el sustento y su estilo de vida. ¿Cuánto tiene que aguantar un ejecutivo en un puesto directivo si no comulga con la estrategia empresarial por la que pretende transitar su comité de dirección o consejo de administración y no quiere ir caminando alegremente con ellos hacia un precipicio? Hace cinco años, en el post “Sentir un proyecto empresarial”, te escribía un caso práctico sobre el referente. Charlaba con un funcionario acerca de este tema, ejecutivos con demostrada gestión y cuentas de resultados positivas en los últimos años de crisis, incomprensiblemente renuncian a sus cargos, liquidan sus haberes y se lanzan al presunto vacío laboral o existencial, antes que seguir bregando con situaciones comerciales y organizativas que, en su opinión, son insostenibles a medio plazo y antes que continuar navegando junto a compañeros de viaje anclados en políticas empresariales de una época que bruscamente ha finalizado.

Sin embargo, pienso que la decisión de dejar posiciones ejecutivas privilegiadas debido a desacuerdos estratégicos, no es anormal o excepcional, lo que pasa es que cuando no se difunde la separación debido a un mutuo y lucrativo acuerdo de ambas partes, se disfraza o atenúa el efecto de la dimisión con campañas supuestamente desleales que difunden informaciones parciales o presuntamente falsas. Finalmente, decía mi interlocutor que este mundo es más chico de lo que pueda parecer y la historia muestra que los profesionales proactivos, cuando dejan un puesto, un trabajo, una relación empresarial o institucional, a veces se percibe el hecho como tangible y axiomático, ya que suele confirmar los rumores que corren, al tiempo que corroboran la seguridad, integridad y profesionalidad del presunto damnificado (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

domingo, 25 de julio de 2010

Escuchar, informar y atenuar

En el post Desencanto, editado en Blog de Manuel, apuntaba la decepción que anidaba en el corazón de un miembro de un presunto equipo de trabajo. Actualmente, la actividad profesional y empresarial evoluciona muy rápidamente, por lo que al grupo de colaboradores, ya sean internos o externos, hay que informar puntualmente y orientar para que se adapte a las nuevas situaciones. La propuesta de solución que escribía, y que ahora te concreto un poco más, pasaba por un construir y utilizar un sistema de comunicación que escuchara, informara y atenuara ese sentimiento de ninguneo. Información Vs Desesperanza (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay y elaboración propia).

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Emprendedor sinónimo de buen gerente?

Asistí como espectador al traslado de una crítica fundada a un “emprendedor”, por determinadas acciones empresariales que había puesto en marcha y que afectaban muy negativamente al desenvolvimiento de necesarias economías de escalas en determinado ámbito territorial. Rápido reaccionó el empresario en contestar, lo que propició errar el tiro en la respuesta y la imagen de que no aceptaba la instruida opinión recibida. 

El caso es que a algunos solícitos y animosos promotores de negocios, nombrados emprendedores sólo en sus inicios o juventud (como si a una persona de ochenta años le estuviera vetado ser emprendedor), les cuesta aceptar una censura o apreciación, no sé, tal vez por su excesiva autoconfianza, y pronto se ponen a la defensiva, lo que hace chirriar si en verdad es un buen directivo.

Estimo que, precisamente, un ejecutivo o gerente debe saber escuchar adecuadamente, aceptando las opiniones adversas y retroalimentándose de ellas. Estuve toda la tarde reflexionando sobre si un emprendedor o promotor de negocios puede ser un buen directivo, gerente o ejecutivo. Llegué a la conclusión que no tiene por qué (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

miércoles, 5 de mayo de 2010

Dejar al payaso en casa

Uf! Varios payasos y payasas he detectado en lo que llevamos de semana. A veces pienso que eso de ser payaso es un estado natural de la condición humana. Si te catalogan como bufón, no pienses que es un piropo, todo lo contrario. Quizás, ese payaso que llevamos en nuestro interior deberíamos dejarlo en casa cuando estamos tratando del futuro de empresas y de profesionales, al tiempo que patrocinamos una extensa perspectiva del actual mundo económico y social dónde vivimos. El caso es que estos personajes parece que disfrutan marchando alegremente hacia un precipicio. Mientras sean ellos los que se descalabren, no hay problema, pero si arrastran a un proyecto empresarial o institucional, con su responsabilidad social y economías de escala, el caso es grave y de juzgado de guardia (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

viernes, 19 de marzo de 2010

Camino de aporte de valor

Son ya unas décadas las que llevo a las espaldas, en cuanto a experiencia profesional, arma de doble filo en algunos casos, salvavidas en otros, pero no termino de acostumbrarme a la falta de palabra de presuntos, y siempre aspirantes, líderes y directivos (para no decir una frase más disonante). Quizás, en época de crisis, esta falta de ética empresarial como que duele más. Da igual, Se sigue dando excesiva importancia al papel del accionista o capitalista y de la gerencia efectiva por encima de todo, sin caer en que la buena dirección pasa por dedicar atención a los clientes, a los colaboradores y resto de proveedores, ser humilde y profesional en la gestión de los recursos y, sobre todo, un decente ciudadano, creyendo de verdad que la actividad empresarial es un camino para aportar valor en la sociedad, de manera colectiva o grupal (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

domingo, 21 de febrero de 2010

Agudizar el ingenio y la creatividad

En esta situación de inestabilidad, caminan algunos empresarios y directivos españoles que, aunque disfruten de unos positivos capitales circulantes importantes y ningunas deudas con entidades financieras, se encuentran asustados. ¿Qué sucedería si sus clientes no les pagaran? Pues, que no podrían liquidar a sus proveedores. ¿Deben adelantarse y solicitar un concurso de acreedores? ¡Uf! Sensible dilema. ¿Dónde está la línea que hay que cruzar? Porque podría darse el caso que un porcentaje muy alto de las empresas se saludaran en los juzgados de lo mercantil (éstos no se atorarían porque ya están colapsados).

Si sus deudores lo están pasando mal y existen vestigios de que pueden verse abocados a una suspensión de sus pagos, y no disponen de otros apoyos o salidas financieras, no deberían esperar con los brazos cruzados, tienen que prever, ponerse en manos de gente que sepa, ya que como administradores son responsables. Si no sufren esos dilemas, les animaría a que estudiaran la posibilidad de asumir riesgos, sí. Se dice que las mejores oportunidades se encuentran en los periodos de crisis. Así que a agudizar el ingenio y la creatividad y a localizar esas inversiones interesantes (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

miércoles, 10 de febrero de 2010

Qué individuo aspiro distinguir

Hace unos años, en el post “Valores, credos y filosofías”, te escribía lo que entendía por “Valor”: “todo aquello que el ser humano considera deseable, como la salud, la riqueza, la justicia o la libertad y, por lo tanto, digno de ser perseguido por las acciones.” Más adelante, apuntaba que “los sistemas de valores de los directivos son como actitudes, pero más fijos, arraigados y estables, e influyen en el comportamiento. Se encuentran más cerca del concepto de ideología que al de las actitudes.” 

Hoy, añado que los valores caminan un trecho más que la ética empresarial. Cada cierto tiempo procuro preguntarme qué clase de individuo aspiro distinguir en el espejo del cuarto de baño, al amanecer. Igualmente, si bien cada institución o empresa posee sus valores, y aunque no tienen por qué converger fielmente con los míos, debo evaluar si son compatibles y decidir y actuar en consecuencia (imagen incorporada posteriormente; fuente: pixabay).

jueves, 24 de diciembre de 2009

Animados ejecutivos

Parece que los directivos estadounidenses se encuentran animados y desde hace unos meses están volviendo a contratar y adquirir. Escribe Rich Millar en Business Week, “Business Executives Are Growing Optimistic Again”, que desde marzo de 2009, los inversores se han arrojado hacia la compra de acciones, elevando a 60% el índice bursátil Standard & Poor's.. Más de las dos terceras partes de los ejecutivos empresariales encuestados en noviembre aguardan que las ventas de sus empresas se eleven en el corto plazo. Para ello, realizan nuevas contrataciones, aumentan los inventarios y generan capacidades productivas (imagen de felixman.com).

domingo, 31 de mayo de 2009

El arte de la confrontación

Leo en la Wikipedia, que "mala leche" es "una expresión vulgar que generalmente se aplica al mal carácter de la persona aludida. Según el contexto puede indicar que alguien actúa de mala fe ("una persona tiene mala leche") o que alguien está de mal humor ("una persona está de mala leche"). El origen de esta expresión se basa en la creencia de que la leche materna influye en la personalidad del bebé". A veces, en determinados círculos, cuando se comenta el perfil de tal o cual directivo/a, podemos escuchar frases del tipo “Le falta mala leche”, como si este atributo diferenciara a los ejecutivos del montón de los instalados en la “excelencia directiva”. Realmente, si recordamos la frase de Arriortúa (ver post No está el mañana en el ayer escrito), "Todos los días en África se levanta un león, sabe que tiene que correr más que la gacela más rápida o morirá de hambre. Todos los días en África se levanta una gacela, sabe que tiene que correr más que el león más lento o morirá de hambre. Da igual que seáis leones o gacelas, cuando salga el sol lo mejor es que os encuentre corriendo”, algo de picardía hay que tener en esta jungla, pero de ahí a tener “mala leche”, debe existir una gruesa línea, sustentada en una ética empresarial o profesional de actuación.

Estoy de acuerdo que en los negocios es imprescindible la confrontación, siguiendo unas reglas o pautas de conductas. Si utilizas malas artes, mala leche, entramos en terreno mafioso, ilegal. Sin embargo, escribe
Kerry J. Sulkowicz, en The Art of Confrontation, BusinessWeek, que muchos directivos descartan la vía de la confrontación como forma de evitar mostrar reproche, desautorización, e incurrir en situaciones en las que se pueda desatar la ira. Para estos empresarios, la agresividad es peligrosa y vergonzosa, y el criticismo, hiriente. ¿Por qué? Porque piensan que en los negocios es necesario ser asertivo para acordar contratos, impugnar trabajos mal elaborados, amonestar estrategias e, incluso, cesar o amparar a colaboradores. Apunta Kerry que tal vez la clave de la confrontación, se encuentre en propiciar empatía con la persona través de hechos en vez de impresiones, proponiendo alternativas, orientando la crítica hacia la acción, no hacia el actor, y, en síntesis, edificando un contexto de respeto y sostén (Fuente de la imagen: sxc.hu).

jueves, 8 de mayo de 2008

Como un faro

Según George S. Day and Paul J. H. Schoemaker, en el artículo Are You a ‘Vigilant Leader’? (revista Mit Sloan), parece que escasean los líderes vigilantes, aquéllos que, además de curiosos, se habitúan a estar siempre alerta, de forma que actúan aceleradamente ante los primeros gestos, bien de amenazas, bien de oportunidades. 

Estas personas, también procuran que sus equipos de colaboradores se encuentren en sintonía con la tensión continua a la que se obligan. 

Esa es la conclusión de una encuesta que realizaron los articulistas a 119 empresas del mundo global. 

Las tres características de estos ejecutivos vigilantes que se identificaron son: 

1. enfoque externo, 
2. previsión estratégica y 
3. propiciar la exploración continua. 

En alerta, vigilante, orientando, como un faro.

lunes, 7 de enero de 2008

Ser o no ser ingenuo

Si bien, en nuestra actividad profesional o empresarial, no hay nada más innovador que ser uno mismo con cada uno de los interlocutores, sean colaboradores, accionistas, clientes o proveedores, tampoco hay que ser tan ingenuo, hasta el punto de tratar a todo el mundo de la misma manera, ya que sus intereses y sus personalidades son diferentes. 

Es un desajuste protocolario en el que a veces suelo incurrir y, si bien a medio/largo plazo sus efectos son moderadamente positivos, en el día a día me genera sensibles distorsiones y malos rollos, lo que podría considerarse como puñaladas traperas. 

Te dejo un vídeo resumen de un network de Pascual Montañés, profesor del Instituto de Empresa, acerca de si los directivos deben ser o no ser ingenuos; subido a Youtube por IEcommunties (Fuente de la imagen: elaboración propia).